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lunes, 6 de abril de 2026

(de Pluma Ajena) LOS MALES DEL CONTRABANDO (por Manuel Belgrano)

 (de Pluma Ajena) LOS MALES DEL CONTRABANDO (por Manuel Belgrano)




 

Antes y después de 1800 Manuel Belgrano escribió como Cónsul en Buenos Aires de su Majestad el Virrey Olaguer y Feliú, para él, unas memorias sobre temas varios comerciales, agrícolas, bancarios, industriales, asesorándolo en varios temas referidos.

Abogando por un comercio lícito y protegido, entendiendo que el contrabando era una de las principales causas del subdesarrollo económico de la colonia.

Este memorial fue escrito  el 6 de Junio de 1809 y fue hallado en el Archivo General de Indias de Sevilla por el investigador Pedro Navarro Floria en la década de 1980.

Este memorial, de claro corte proteccionista, dirigido al Virrey alertándolo sobre los males del contrabando, urgiéndolo a resolverlo, condenándolo por considerarlo -según sus propias palabras- una «hidra» que destruía la economía local, fomentaba la corrupción y enriquecía a unos pocos a costa de la miseria general.

Sostuvo que el comercio ilegal arruinaba la producción nacional, impidiendo el desarrollo del país y sometiéndolo a un «infernal monopolio».

Argumentaba que el contrabando, al ingresar mercancías extranjeras a bajo precio, impedía el desarrollo de las industrias y producciones locales.

 Denunció que el comercio ilícito corrompía las leyes, a los funcionarios y a la sociedad en general.

Sostenía que el contrabando perpetuaba un monopolio que concentraba la riqueza en pocas manos y condenaba a la mayoría a la pobreza.

Belgrano distinguía que la «baratura» de los productos traídos por contrabandistas era perjudicial, ya que prefería que las producciones locales tuvieran valor, incluso si los efectos importados eran más caros.

Nótese ya en aquellos tiempos cercanos a Mayo de 1810 como critica fuertemente a los comerciantes de la época (especialmente ingleses y españoles) por anteponer su interés propios y codicia al bienestar de la nación. Parece que poco ha cambiado ello a la fecha actual.

El texto es extenso, del cual hemos extraído los principales párrafos, donde el prócer daba cuenta del comportamiento ilegal de los ingleses que aquí vivían en connivencia con comerciantes nativos y españoles en desmedro de los intereses de la Argentina.

 

“Mientras los honrados ciudadanos dedicados al comercio, noble carrera, otros amparados del espíritu cruel de la codicia, hollando todas las obligaciones y respetos, corren precipitadamente al inicuo tráfico del contrabando, al parecer como empeñados en acabar y ultimar al comercio lícito, y con él acelerar la destrucción del Estado”.[…]

“Bien sabemos por notoriedad, la multitud de efectos que han entrado en esta Capital, y que se hallan abarrotados los almacenes a términos de haber conocido palpablemente la baja enorme en los géneros de consumo, particularmente algodones y lanas, efectos que solo han podido conducir esos barcos Ingleses que hemos tenido a la vista y todavía tenemos”

“¿Con que se han pagado? ¿Cuáles han sido sus exportaciones? Por ventura el renglón que debe ser de nuestro mayor cuidado darle expendio, cual es el cuero, ¿ha tenido algún aumento en su valor?”

“No, Señores, todos los pagamentos se han hecho con dinero efectivo: unos pocos frutos que permite la clandestinidad se han comprado con aquel, el resto ha salido y sale continuamente en cambio de lo que se ha introducido e introduce.”

“¿Y cuáles han sido las ventajas que hemos conseguido? La destrucción, el aniquilamiento de nuestros fondos, la existencia de una multitud de extranjeros, corrompedores de nuestras costumbres, tan afianzados en su pertenencia en estos países, que he oído decir que se están afincando.

“Vuelvo a repetir que es deplorable nuestra situación, y que no podremos salir de ella hasta que Dios, por su infinita Misericordia, alivie los males de nuestra Madre Patria y el sabio Gobierno que nos dirige acceda a nuestras muchas y repetidas súplicas, que ya se han dirigido por este Cuerpo….[…]

“Desengañémonos: jamás han podido existir los Estados luego que la corrupción ha llegado á pisar las Leyes y Faltar a todos los respectos”.
“El mejor modo, el fundamento de su protección y fomento, debe ser ponerlo en el equilibrio que le corresponde, y esto no puede ser sin aniquilar el contrabando y con él la hidra del monopolio que todo lo devora, todo lo acaba, hasta derribar las columnas del edificio político”.[…]

“El mejor modo, el fundamento de su protección y fomento, debe ser ponerlo en el equilibrio que le corresponde, y esto no puede ser sin aniquilar el contrabando y con él la hidra del monopolio que todo lo devora, todo lo acaba, hasta derribar las columnas del edificio político”.

“Si es cierto, como lo aseguran todos los Economistas, que la repartición de las riquezas hace la riqueza real y verdadera de un País, de un Estado entero, elevándolo al mayor grado de felicidad, mal podrá haberla en nuestras Provincias, cuando existiendo el con-trabando y con él el infernal monopolio, se reducirán las riquezas á unas cuantas manos que arrancan el jugo de la patria y la reducen á la miseria”.

 “Me arrebata exalta al extremo ver que estos extranjeros no solo se contentan con hacer el contrabando tan á su salvo, sino que ya tienen sus almacenes públicos, donde venden por mayor y menor, y lo que es todavía para mi más escandaloso, que haya españoles que salgan al frente a cubrir semejante iniquidad”.

”Así es que los vemos queriendo formar cuerpo de comercio Ingles, unos hombres que no solo están contra nuestras leyes en este suelo, sino contra las de su mismo País que les prohíbe el contrabando”.

”Ya en sus conversaciones han llegado a decidirse a no obedecer a nuestro Tribunal, y aun oponerse a sus determinaciones, en lo cual debe haber la mayor vigilancia y cuidado, haciéndoles sentir a las más pequeñas desobediencias el peso de la autoridad”.

”Están persuadidos aun, con un orgullo increíble, que su poder es inmenso, y que por fuerza se les ha de admitir, y aun les parece que no hay autoridad que los juzgue, y por esto mismo se les debe hacer conocer la energía con que nuestros jueces consulares hasta ahora han sostenido las obligaciones de sus cargos: así tal vez se contendrán en sus límites, ya que nuestra desgracia quiere que vivan con nosotros, y tan apreciados aquellos mismos que tantos males nos traen.”

”Hablo como un amante del Comercio licito y del bien del público: es un error creer que la baratura de los géneros que tenernos traídos por los contrabandistas sea benéfica a la Patria: lo que a esta conviene es que sus producciones tengan valor, aunque sean caros los efectos que se les vendan: esa desigualdad pronto se equilibra, pero en la que estamos, jamás, y todo se arruinará”.

”La Cédula Ereccional previene que no se abra almacén, tienda, etc., sin primero obtener licencia de nuestro Tribunal: estoy persuadido que hay muchos sin ella: ¿y no será oportuno que se haga una indagación de los extranjeros que están con puros intereses suyos, y aun me aseguran que sin que los cubra el nombre de algún español? En tal evento, inmediatamente debe procederse a sacarles la multa asignada y dar cuenta al Gobierno, como un dato auténtico de la existencia de ese tráfico ilícito, o cuando no, dirigirse a la Junta Central en comprobación de las repetidas Representaciones que se le han dirigido.”[…]

”Si cada uno de nosotros hace un poco de su parte en la reunión de ideas y hechos, habremos conseguido muchos adelantamientos a favor de nuestro Comercio y de los ramos que tienen mutua dependencia con el: que la Junta entienda los trabajos a que cada Individuo de los que la componen esta obligado: mil objetos son de nuestra inspección, y todos claman por patrocinio y amparo. Las luces de sus !individuos, espero que me darán materiales con que ejercitar mi pluma”.

”De este modo, nuestras Provincias tendrán siempre presente al Real Consulado de Buenos Ayres, sin dudar que los beneficios de su Agricultura, Industria, Comercio, Navegación, Caminos, etc., se los debe-ra a la dedicación a tan útiles trabajos, únicos que pueden Ilevar estos países a su felicidad, que hoy tienen la gloria de formar una parte integral de la Monarquía Española”.

”Buenos Ayres Junio 16 de 1809”.

”En presencia de mí el Secretario, se entera la Junta de la Memoria que me está mandado por S. M. escribir todos los años, y acordó pasase en vista al Señor Sindico”.

 

Belgrano

 

 

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