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domingo, 2 de agosto de 2020

CELEDONIO GUTIÉRREZ (El Último e Involuntario bastión 'Rosista' después de Caseros) (texto actualizado)

CELEDONIO GUTIÉRREZ  
(El Último e Involuntario Bastión 'Rosista' después de Caseros)

(Texto actualizado)

Gonzalo V. Montoro Gil


 Generalmente en la historia existen fechas icónicas que reflejan el comienzo o el final de una época histórica o de un gran acontecimiento o de un gobierno.

El 3 de Febrero de 1852 es la fecha exacta de la Batalla de Caseros donde termina el gobierno de la Confederación Argentina ‘rosista’, con la caída del Restaurador de las Leyes Dn. Juan Manuel de Rosas y su lucha por la soberanía nacional.

Una época histórica plena de eventos históricos militares y civiles en lucha por nuestra soberanía hispánica.

Hay algunos civiles que, siendo férreos partidarios de la Federación, no trepidaron en algún momento de sus vidas en ‘darse vuelta’ sin ambages y traicionar a su patria como José Rivera Indarte, Pastor Obligado, Rufino de Elizalde, civiles.

Los que fueron militares, sus traiciones son menos perdonables: los mayores son Justo José de Urquiza, Eugenio Garzón, etc.

Y también hay otros cuya conductas traicioneras pueden ser menos conocidas y sobre los cuales ya hemos hablado en otros trabajos: Gregorio Aráoz de Lamadrid [1] [2] y el Brig. Tomás Brizuela [3], alias ‘el Zarco’.-

Lo que siguió al 3 de Febrero fue una parodia de la Confederación en manos de su verdugo el referido Justo José de Urquiza. Nuevos vientos soplaban en nuestras tierras.

Pero, esa batalla legendaria no fue el último acto de la Confederación Argentina ‘rosista’ soberana, aunque es un hecho no divulgado suficientemente.

Si, cayó Rosas, pero no todos lo supieron….  en la referida fecha.

En aquellos tiempos la noticias no corrían como hoy; por lo tanto, se sabían los acontecimientos con un retardo de días o semanas.

En este contexto, el Gobernador de la Provincia de Tucumán (14-11-1841 a 14-6-1852 y luego de 16-1-1853 a 16-10-53) era el Brigadier General Celedonio Gutierrez, fiel espada Federal y unido en la política de defensa de nuestra soberanía con Rosas,

Sabedor de la guerra que se avecinaba en el Río de la Plata, estaba atento a las incursiones de los Unitarios de la Coalición del Norte, que rondaban por Bolivia, Salta y Jujuy.

¿Como era la sociedad tucumana bajo el mandato de Gutierrez?

Netamente Federal.

A partir de su asunción, se sintió más claramente la influencia de Rosas en la provincia: se exigió el uso de la divisa punzó, el grito de ¡Viva la Confederación Argentina! y ¡Mueran los Salvajes unitarios! encabezó las actas de la legislatura, las peticiones a la autoridad y las notas oficiales junto a la nueva forma de fechar.

También abundaron expresiones obsecuentes hacia el Restaurador. Éstas repiten las mismas ideas: aseguran que ningún argentino antes había alcanzado su altura, lo describen como el gran defensor de la libertad americana y del orden del país afirmando que nadie más que él podía hacerse cargo de las altas funciones que desempeñaba; Rosas era descripto como un hombre imprescindible.

El mismo Rosas le escribió felicitándolo por sus importantes servicios rendidos a la Santa causa de nuestra Confederación. El gobierno tucumano cuidó todos los detalles, como el enviar oportunamente un regalo representativo de la región al Restaurador, gesto extendido entre las administraciones adictas. Celedonio Gutiérrez le obsequió a Rosas en 1848, dos sillas de cedro tucumano trabajadas exquisitamente por artesanos de la provincia.

El ‘MONITOR FEDERAL’ era una publicación oficial, supervisada por el ministro Adeodato Gondra. El semanal publicaba los actos de gobierno (leyes, decretos, proyectos) y las noticias de Bs. As. También artículos de diarios europeos. Los temas litúrgicos rosistas se repiten religiosamente en él. En primera plana yacía el infaltable y enorme ¡Viva la Confederación Argentina!; abajo en el centro el escudo de la Provincia y a un lado: ¡Viva el Gran Rosas! y al otro, Mueran los inmundos salvajes Unitarios! Luego, en todos los números, una sentencia de Cicerón advertía a los Unitarios:

“Juzgo que no puede tener apego a sus hogares

A las leyes del país, ni a los queridos principios

De la libertad, aquel que gustoso promueva la discordia;

La matanza de ciudadanos, o lo que es lo mismo,

La guerra civil. Digno sería un tal malvado

De ser exterminado y borrado del número de los Hombres”. Cicerón

Cuando se alzó en armas Urquiza y avanzaba sobre Montevideo en 1844, el Diario puso en primera plana:

“¡Pueblos de América! ¡Hombre todos del Globo! ¡Ved ahí el resultado de todo cuanto han escrito y ejecutado los enemigos de la Confederación Argentina y del Héroe que la preside! ...El Americano de sangre más helada no podrá menos que maldecir a los traidores salvajes unitarios autores de tantas desgracias. Ellos son exclusivamente responsables ante Dios y la Patria de la sangre que se ha derramado y de las inmensas fortunas que han sido destruidas”

El 24 de Enero de 1842 ocurrió algo singular en Tucumán. El gobierno decretó la erección, en la plaza principal de la ciudad, de un monumento dedicado a perpetuar la gratitud de Tucumán hacia el incomparable americano, Restaurador de las leyes, el Brigadier Don Juan Manuel de Rosas y al ejército de la Federación bajo el mando de su General en Jefe, Don Manuel Oribe.

En esta ocasión todo el vecindario aclamó a Rosas en la plaza embanderada en medio de repiques de campanas y bandas de música. (Por otro lado, es necesario advertir que el monumento a Rosas fue derribado inmediatamente después de quedar Gutiérrez apartado del cargo).

Dicen que era algo autoritario pero diplomático. Como conocedor experimentado de la naturaleza humana, él era un hombre astuto, pragmático y de carácter pacífico. Historiadores tucumanos consideran que el suyo fue un gobierno de prosperidad y tolerancia.

Gutiérrez tuvo valores positivos anhelados por la comunidad: era concebido por muchos como garante del orden y propulsor de la civilización, como un mandatario moderado y conciliador, defensor de la paz y de la autonomía provincial.

Recordemos que la severidad de Rosas era aplicable, primero y sobre todo, en su propia persona el cual un día olvidó las reglas formales de conducta en su estancia y se hizo aplicar latigazos por el descuido frente a todos sus peones y con ello hacer notar que las leyes eran para todos por igual.   

En ese plano puede observarse la estrictez y la justicia de Juan Manuel de Rosas en una resolución de su gobierno: el Restaurador había hecho fusilar en 1848 a Ladislao Gutiérrez y a su amante, Camila O’Gorman, según las leyes imperantes en ese momento (las leyes vigentes sancionaban el sacrilegio del robo y escándalo relacionados con el caso con la pena de muerte, de acuerdo con las Partidas 1 4-71, I 18-6 y VII 2-3, aplicables al caso).  

Pues bien, Celedonio Gutiérrez, fiel Federal y ‘rosista’ era por entonces Gobernador de Tucumán y era el tío del cura fusilado en Buenos Aires junto a su amante; así también la tradicional familia O’Gorman participaba del federalismo imperante y su padre Eduardo, nada dijo ni hizo abochornado como estaba, para que el Restaurador mitigara el castigo.   

Sin embargo, Rosas no hizo distingos y, haciendo cumplir la ley, ordenó fusilarlos a pesar del federalismo de sus familias y a pesar del pedido de su hija Manuelita que era muy amiga de Camila.  

La justicia de la orden puede ser vista también desde el lado de los familiares de los ejecutados: el Gobernador Celedonio Gutiérrez, a pesar del dolor que seguramente sintió por la muerte de su sobrino, siguió siendo Federal ‘rosista’ defendiendo la causa de la soberanía hasta después de Caseros como veremos más adelante, no mezclando los asuntos familiares con los públicos.  

El Brigadier General Celedonio Gutiérrez se convirtió en un referente de los federales tucumanos que luchaban contra los liberales de su provincia y de las vecinas, mientras Lamadrid confiscaba sus bienes.

Gobernó con "facultades extraordinarias", pero mantuvo la legislatura y no tuvo serios problemas con la oposición, a la que no permitió organizarse. Fundó una escuela de primeras letras (estas habían desaparecido con sus maestros unitarios), apoyó la industria azucarera, terminó el edificio del Cabildo y comenzó la construcción de la catedral. Gobernó durante una década en paz y con gran crecimiento económico. Hizo un censo que determinó que Tucumán tenía 47.000 habitantes, y realizó otro de producción agrícola.

*

Luego del levantamiento de Urquiza, Gutiérrez, como tantos gobernadores provinciales rápidamente salieron en apoyo del Restaurador.

De tal modo Gutiérrez, sabedor del levantamiento insurrecto de Urquiza decretó  en su provincia el   8 de noviembre de 1851:

“!Viva la Confederación Argentina! Mueran los salvages Unitarios! !Muera el loco traidor salvage unitario Urquiza!“ La Honorable Sala de Representantes usando de la Soberanía ordinaria y extraordinaria que reviste, ha sancionado en esta fecha con valor  fuerza de ley lo siguiente:

Art°. 1 ° En atención a que el vándalo salvage unitario Justo José de Urquiza, ha quebrantado con publico escandalo el tratado de 4 de Enero de 1841, que forma la alianza federativa de las Provincias de la Republica, con tendencias a desconocer la Autoridad Suprema, que dignamente ejerce el esclarecido General D. Juan Manuel de Rosas; se le declara reo de alta traiciona la Patria, quedando tanto el, como sus sostenedores los salvages unitarios fuera del amparo de la ley. —

 2° Se declara igualmente anárquica y atentatoria a la Soberanía Nacional, y por tanto a la particular de esta Provincia toda reunión de fuerzas Argentinas ejecutadas por el loco traidor, salvage unitario Urquiza con el objeto de invadir cualquiera de las Provincias de la Confederación o su digna aliada la República Oriental del Uruguay.—

3° En todos los actos públicos de la Provincia no se dará otra denominación al traidor Justo José de Urquiza, que el merecido oprobioso dictado de loco traidor salvage unitario, desconociéndolo por consiguiente en el carácter de Gobernador y Capitán General de dicha Provincia de Entre Ríos. —

4° Se declara crimen de lesa Nación, todo pacto o tratado que celebrase o hubiese celebrado el loco traidor salvage unitario Urquiza con el titulado Gobierno de Montevideo, los salvages unitarios o el pérfido anti-americano Gobierno del Brasil.—

5° Esta ley será firmada por todos los Diputados que componen la Representación de la Provincia.-

 6° Comuníquese, Cúmplase la anterior honorable sanción, publíquese y dese al registro oficial — Gutiérrez.” “

Se produce la batalla de Caseros el 3 de Febrero de 1852. Triunfante Urquiza y sin saberse todavía la noticia en el interior del país, en tal contexto a fines del mes de Enero de 1852  el coronel Unitario Juan Crisóstomo Álvarez invadió la provincia desde Bolivia, rechazando la paz ofrecida por Gutiérrez.

En Cardones, Álvarez, tomó una división tucumana, y el 4 de febrero amenaza con “pasar a cuchillo” a todos los prisioneros si se le dispara un solo tiro; el día 5 estaba en Tafí, y el día 10, en Tapia.  Gutiérrez le salió al encuentro y lo derrotó en El Manantial el 15 de febrero, tomándolo prisionero, haciéndolo fusilar en el Rincón de Pajonal, el día 17 del mismo mes y año, a 14 días de la batalla de Caseros, por Gutiérrez ignorada.

Gutiérrez, entonces, sin saber el resultado de la Batalla de Caseros que produjo la caída de Rosas- lo derrotó y lo hizo fusilar a él y a sus oficiales por traidor y vendidos al vil oro brasilero.

Es decir, Gutiérrez batalló por un gobierno nacional…que, al momento de la lucha, no existía más….

Pero, apenas conocida la derrota de Rosas, Gutiérrez pega un viraje absoluto y declara a Rosas, tirano de su patria. Situación muy similar a hechos del presente en nuestros políticos.

Así, muy suelto de cuerpo y sin sonrojarse –lo que hoy llamaríamos un ‘panqueque’ político-, en la Sala de Representantes del Tucumán declara que:

 “El déspota afortunado que durante veinte años ejerció la más espantosa tiranía sobre los pueblos y gobiernos de la Confederación, acaba de ser desarmado en la ciudad de Buenos Aires, asiento de su poder irresponsable. El autócrata Juan Manuel de Rosas que, en su atroz despotismo había usurpándolos derechos de las Provincias, violado el pacto fundamental de la Confederación, conculcado las glorias argentinas, y nutrido su dictadura con la sangre generosa de millares de sus compatriotas, ha sido vencido en el campo de batalla de Caseros, el 3 de Febrero dejando confundidas las ruinas de su tiranía entre los cadáveres delos esclavos que lo acompañaban. Emancipados pueblos y gobiernos del tirano del Plata, recobran hoy sus libertades públicas para saludar días más felices para la Patria. El glorioso vencedor de D. Juan Manuel de Rosas, ilustre General Urquiza digno representante de la causa nacional en la lucha entre la civilización y la barbarie, ha pronunciado sobre el campo de batalla palabras que iluminan esperanzas risueñas en el porvenir de cada uno delos pueblos de la gran familia argentina: olvido, fusión de todos los partidos políticos; paz, confraternidad, congreso, organización nacional, he aqui el programa del gran ejercito de la Alianza Americana, escrito por la victoria sobre la piedra funeraria del despotismo.”

Curiosamente, o no tanto, Urquiza no pediría cuentas a Gutiérrez por el fusilamiento del unitario Álvarez, y se desentendió de los ya ‘libertadores’ Unitarios de la Coalición del Norte; lo mantuvo a Gutiérrez como Gobernador de Tucumán, siendo el único que lo sostuvo.

Es que, Urquiza tendiéndole un ‘puente de plata’  dejando pasar los agravios del tucumano, en clara actitud política calculada, le perdonó la vida. Sucede que Urquiza necesitaba apoyos en el interior para su gobierno y no le convenía quedase sin sostén en el interior. A la hipocresía de Gutiérrez, se  sumó la hipocresía de Urquiza dado el beneficio político para ambos.

Invitado por Urquiza, Gutiérrez firmó con los otros gobernadores el Acuerdo de San Nicolás, por el que se llamaba a la Convención que daría la Constitución del 53, y dejaba el mando general de la Nación en Urquiza.

Con los años fue perseguido por distintos personajes Unitarios como Salvador María del Carril. Tuvo idas y venidas en sus luchas por el interior. Huyó varias veces e intentó otras tantas reinstalar gobiernos federales en el interior, junto al Chacho Peñaloza y otros caudillos federales sin conseguirlo.

Murió en Tucumán a en 1880 en el pueblo de Alderetes, al este de la ciudad de Tucumán.

                                                                       *

FUENTES

 

Archivo Histórico de Tucumán, sección Administrativa, vol. 56 (año 1841 fojas 62 y  vol.65-72, años 1847-1852. 15 Actas de la Sala de Representantes, de la Biblioteca de la Universidad Nacional de Tucumán, Facultad de Filosofía y Letras, Tomo II, sesión del 24 de Noviembre de 1849.

Diario ‘EL MONITOR FEDERAL’  Nº 65, Julio 21 de 1844 y  N°66, 28-VII-1844, Provincia de Tucumán.

Álbum General de la Provincia de Tucumán en el 1º Centenario de la Independencia Argentina 1816- 1916, publicación oficial, Tucumán 1916, p. 87

LA GAZETA FEDERAL (‘GREGORIO ARÁOZ DE LAMADRID ('La Gazeta Federal' www.lagazeta.com.ar -    https://elmensajerodelaconfederacionargentina.blogspot.com/2019/04/de-pluma-ajena-www.html

SALDÍAS, Adolfo (‘Brig.Tomás Brizuela, otro traidor a la Nación )’-

https://elmensajerodelaconfederacionargentina.blogspot.com/2020/04/de-pluma-ajena-adolfo-saldias-brigtomas.html

MONTORO GIL, Gonzalo V. (‘Gregorio Aráoz De Lamadrid: Otro Homenaje A Un Traidor A La Nación’ https://elmensajerodelaconfederacionargentina.blogspot.com/2019/03/gregorio-araoz-de-lamadrid-otro.html)

PADILLA, Alberto (“El general Celedonio Gutiérrez y la política en la Confederación”-1946).

TURONE, Oscar ( “Celedonio Gutierrez”- http://www.revisionistas.com.ar/?p=11851

YABEN Jacinto R.., (“Brigadier General Celedonio Gutiérrez”, en Biografías Argentinas y Sudamericanas, Tomo III, pág. 23-27)

ZINNY, Antonio (“Historia de los Gobiernos de las Provincias Argentinas”. [Noroeste], tomo II, Imprenta y librería de Mayo, Bs. As., 1880, pp. 545 y 546).

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martes, 19 de mayo de 2020

JUAN MANUEL DE ROSAS Y SU CUENTO LITERARIO "DESESPERA Y MUERE"

JUAN MANUAL DE ROSAS Y SU CUENTO LITERARIO: "DESESPERA Y MUERE"

Gonzalo V. Montoro Gil




Juan Manuel de Rosas en su exilio, además de escribir sobre temas variados, llegó a escribir UN (1) cuento.   Solamente UNO a lo largo de toda su vida. Se llamaba “Desespera y Muere”. Si bien no se sabe con certeza la fecha exacta en que lo escribió, se supone que fue escrito después de 1858.  
El historiador Dardo Corvalán Mendilaharzu lo encontró en el Museo Histórico Nacional (Legajo 65, Documento 10.740) y lo publicó en la Revista ‘El Hogar’ en el año 1933, pags.22 y 23), escrito en una libretita de 141 páginas en la cual Rosas solía escribir  aforismos, frases, ideas sueltas. En sus páginas, en letra manuscrita y con la buena caligrafía de J.M. pudo leer este cuento.
Trata su contenido de una mujer que expresa su amor hacia un hombre a l par que su cuerpo va muriendo. Se ha dicho que “representa una exposición de la corriente romanticista que se haría popular a mediados del siglo XIX. Una maravilla testimonial y de una inexplorable faceta literaria de Juan Manuel de Rosas”. El año que se presume fue escrito –después de 1858- es una época en que empieza a declinar la esperanza de Juan Manuel de recuperar sus bienes y se avecinaba –y él lo presentía- el comienzo de sus angustias económicas.
Lo llamativo del tema es que EL protagonista es en verdad, LA protagonista.  Es decir, una mujer: María, que habla sobre su hombre amado y sus desgracias. Si invirtiéramos los géneros de los personajes, y fuese un hombre el que le hablase a su mujer, aparecerían, como por encanto, muchos de los pensamientos tristes y melancólicos que tenía Rosas en su vida real en esos momentos de destierro y penurias económicas. ¿Una especie de Alter Ego, tal vez? No lo sabemos.
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Comienza así….

"DESESPERA Y MUERE"
(de Juan Manuel de Rosas)

“En 1858, en las cercanías de Fointaineblau entraron en una casa de huespedes una señora y un caballero, que se proponían pasar en el campo una temporada. En los primeros tiempos salían juntos todas las mañanas, y no volvían hasta la hora de comer. 
La noche la pasaban leyendo en su cuarto. Esa fue su vida durante el estío.Cuando llegó el tiempo de la caza, el joven salía muy temprano y volvía tarde. Ella nunca salía esos días. Parecía muy triste. Andrés hizo conocimiento en la caza con algunos; después, al poco tiempo llevó a varios a la casa, comieron juntos y se divirtieron, bebiendo y hablando muchas horas de la noche.
Por la mañana, Andrés se fue con ellos y pasó algunos días sin volver. Luego, estas ausencias se repitieron a menudo. María pasaba esos días cerca de la ventana o de la lumbrera, trabajando o leyendo, cuando no lloraba. A fines del invierno Andrés se marchó, dejando pago el gasto que podía hacer la joven durante su ausencia, que anunció debía ser bastante larga. 
Transcurrieron dos meses después de su salida, y María ninguna carta recibió. La joven estaba tan triste, que luego se enfermó. Los primeros días de primavera la reanimaron un poco. Por primera vez salió y se dirigió al bosque, sin querer que nadie la acompañara. Los hijos del posadero, que se habían interesado mucho por la pobre María, la siguieron. Volvieron diciendo que había ido a una roca, donde estaban escritos estos nombres: "Andrés-María", y debajo una inscripción en una lengua extranjera. 
Todo el verano lo pasó así, yendo todos los días a la gruta; pero andaba tan lentamente y mostraba tal abatimiento, que inspiraba compasión a todos. Por la noche escribía. Cuando comenzó el otoño el estado de María se empeoró, se conocía que su fin era cercano. 
Una tarde entregó al amo de la casa un pliego sellado, recomendándole que lo guardara para entregarlo a Andrés cuando volviera. Luego, dándole gracias por los cuidados que se había tomado, le dijo hiciera subir a los niños, y entre ellos repartió todo lo que poseía. Aquella misma tarde, de repente, dio un grito y murió, pronunciando palabras en lengua extranjera. Se enterró a María en el cementerio de Fontainebleau.
Abierto el pliego escrito por María se vio que contenía el diario siguiente:
2 de septiembre. - Tengo hoy la certidumbre que la vida me abandona, como hace tiempo he abandonado yo la vida.
Andrés: no vivía yo más que para amarte y ser amada de ti; nada me liga a este mundo desde que tu amor me...
Mientras he sido dichosa, eras tú mi único confidente. Hoy mi corazón quiere saltárseme del pecho, y tengo que confiar mis penas al papel.
Además, si alguna vez lees estos renglones, quiero que encuentres en ellos mi perdón; perdón que es muy fácil, porque la felicidad que he experimentado en nuestro amor compensa las desgracias.
4 de septiembre. - Si puede decirse "no hay peor dolor que el pensar en las felicidades cuando se han perdido", no comprendo esta idea.
Las únicas alegrías que puede haber en mi pobre corazón son aquellas que proceden del recuerdo de la felicidad pasada.
Cada día sentada en la peña, que tanto nos gustaba, (sic) desarrollarse a mis ojos los días del año tan feliz que ha transcurrido; repaso cada hora, cada incidente, y descubro en aquéllos, que entonces me parecían más insignificantes, nuevos encantos y delicias ignoradas.
Cuando me aparecen los queridos fantasmas de los días en que se guardaron fijos en mi memoria, mi corazón, sumergido en tristes voluptuosidades, se complace en acariciar esas imágenes lejanas, y cuando todo ha desaparecido, paréceme que mi alma se sube a mis ojos con las lágrimas y se colma suavemente con su santo rocío.
Te veo; Andrés, rico, joven y hermoso viniendo hacia mí, pobre huérfana extranjera, que por lástima recogió tu familia en su seno, para demostrarme, el primero de todos un poco de cariño, en lugar de esa compasión desdeñosa que me había infundido tanta tristeza.
¡Oh! ¡Qué pronto se abrió mi corazón a tus dulces palabras, que pronto abandoné a la fe que me inspirabas, sin contar los obstáculos; mas, en breve, tu primera palabra de amor borró la huella de las lágrimas vertidas! ¡Con qué resignación te hice el sacrificio de mi honor, mi única riqueza, para que no tuvieras que luchar jamás con tu familia, que jamás habría consentido en que te hubieras casado conmigo! ¡Dios me perdone! ¡Mi arrepentimiento implora su misericordia!
10 de septiembre. - Desde el día en que viniste aquí con amigos, conocí que se había concluido nuestra felicidad. Las mujeres convertimos todo nuestro corazón en un sentimiento único, pero los hombres, que llevan una vida más agitada, hallan pronto el aburrimiento, allí donde nosotras mantenemos un foco eterno, que se alimenta consigo mismo.
20 de septiembre.- No puedes figurarte qué alegría cruel experimento al conocer que mi fin se aproxima. Sí ¿qué haría yo en este mundo? Arrastrar un dolor inconsolable entre la muchedumbre indiferente; porque jamás renacería otro amor sobre las ruinas del primero. Prefiero, pues, marcharme hacia las playas desconocidas, donde siempre he pensado que los buenos podías amar sin dolor y sin crimen. Andrés, allí te espero.
25 de septiembre.- ¡Ay! ¿Por qué me has abandonado? ¿Por qué me he encontrado en tu camio, yo, pobre, huerfana extranjera? ¿Estaba escrito que debía yo morir aquí, lejos de mi patria y sola con mi desesperación?
Mil veces leo, en nuestra gruta del monte, nuestro dos nombres, que decías debían estar menos unidos que nuestras almas. ¿conque mentías entonces? ¡Oh, Dios mío! ¿Cómo puedes ser que se mienta con miradas tan tiernas, con palabras tan dulces?
No, no mentías; te engañabas, y mi desgracia quiso que yo fuese partícipe de tu amor.
1 de octubre. - Hoy es el aniversario de uno de los últimos días felices que hemos pasado juntos.
¡Cuán dichosos eramos! ¡Qué encantos tenía para mí toda la naturaleza! ¡Cómo desafiábamos a la desgracia!
En ese día de júbilo, de fe serena, descubrimos la gruta y grabamos en ella nuestros nombres.
Hoy he querido volver a verla, pero todo me ha parecido muy sombrío, y en un momento de amarga desesperación he escrito, debajo de nuestros nombres, en inglés, mi lengua esta sentencia tristísima: "Desespera y muere". Sí, ese es mi horizonte, y siento que se aproxima con rapidez el momento en que van a concluirse mis padecimientos.
5 de octubre.- Aunque estoy muy débil, he querido ir esta mañana al monte; tenía el presentimiento que sería mi despedida a ese teatro de nuestras felicidades pasadas.
He recorrido todas las cumbres, todos los cespedes, todos los lugares donde hemos estado en los días en que tú me amabas; y luego, otra vez en la gruta que visitábamos juntos, extendía mis dos manos hacia la llanura y saludé con un adiós solemne cada punto de este horizonte, en donde nuestros ojos y nuestras almas se encontraban tan a menudo.
Pronuncié tu nombre y el mío repetidas veces; pero quebrantada por mi exaltación, caí al suelo, y sólo después de algunas horas recobré fuerzas para llegar al lecho, de donde ya no he de salir.
12 de octubre :- Presintiendo que la muerte me sorprenderá de un momento a otro, he quemado todos mis papeles a fin de que nadie más que tú sepa mi triste historia.No podrán grabar en mi sepulcro otro nombre que el de María, nombre que no es mío, pero que yo tengo en mucho, porque tú me lo diste en unos de los primeros días de nuestra felicidad.
He quemado todas tus cartas después de haberlas leído.
Amigo mío: me has amado mucho, y todavía te lo agradezco. Unos meses de tal felicidad valen más que una vida larga, atravesada siempre por sinsabores, sean cuales fueren la posición y la fortuna. Adiós para siempre, Andrés; tengo que cerrar estas páginas antes de la fría mano de la muerte arranque la pluma de mis manos.
¡Adiós! Nada puede añadirse. La historia es cierta: los que visiten el bosque de Fontainebleau podrán ver en la gruta los nombres de Andrés y de María y debajo la sentencia inglesa: <<Desespera y muere>> "
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sábado, 25 de abril de 2020

(De Pluma Ajena ) LAZOS DE SANGRE – ARTIGAS, ROSAS, LAVALLEJA, ORIBE


LAZOS DE SANGRE – ARTIGAS, ROSAS, LAVALLEJA, ORIBE
por Esther Malvina Rodriguez Ortiz De Rozas De Soaje Pinto,



 Según la más importante genealogista en América en temas de familias hispanas e itálicas y Vicepresidente del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas Doña ESTHER MALVINA RODRIGUEZ ORTIZ DE ROZAS DE SOAJE PINTO, tanto Rosas como Oribe eran primos (al igual que con Juan Galo Lavalle).

En efecto, todos eran descendientes de la familia De La Cuadra, de noble prosapia y de probadas carreras militares provenientes de San Julián de Musques, de la Provincia de Vizcaya.
Uno de ellos, Bernardo De La Cuadra y Montaño, tiene un hijo Antonio que se va a América, específicamente a Chile.
Su descendencia, Juan tiene un hijo llamado Pablo que se instala en Buenos Aires siendo militar reconocido, Alcalde y Gobernador casado con Isabel Fernández Ponce de León los cuales son abuelos de León Ortiz de Rozas y de la Cuadra (casado con Catalina De La Cuadra y Fernández Ponce de León), y bisabuelo de Juan Manuel de Rosas.
Otro Descendiente de Bernardo De La Cuadra y Montaño llamado Francisco tiene como descendencia a nuestro Manuel Oribe y Viana.
De igual manera otro descendiente de los De la Cuadra del poblado de San Julián de Musques tiene como descendencia posterior a Juan Galo Lavalle, lo que lleva a que tanto Juan Manuel de Rosas, Manuel de Oribe y Juan Galo Lavalle eran primos.
Y del mismo modo, existe un parentesco, poco conocido, entre Lavalleja y Artigas: La mujer de Lavalleja, se llamaba Ana Monterroso. Su padre era Marcos Monterroso y su madre era Juana Bermúdez Artigas (suegra de Lavalleja), a la sazón prima hermana de José Gervasio Artigas.

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sábado, 4 de abril de 2020

BARTOLOMÉ MITRE, SOLDADO DE MANUEL ORIBE


BARTOLOMÉ MITRE, SOLDADO DE MANUEL ORIBE
Gonzalo V. Montoro Gil

Sabemos que muchos de quienes combatieron denodadamente contra el gobierno legítimo de la Confederación Argentina al mando de Juan Manuel de Rosas, fueron quienes estudiaron, trabajaron, crecieron material e intelectualmente gracias a las escuelas, colegios y universidades de la Confederación Argentina para luego volverse contra quien les dio todas las armas para el desarrollo profesional y personal, esto es, usufructuando los beneficios de su gobierno nacional para luego ‘morderle la mano’ y traicionándolo, combatirlo con ayuda del extranjero con el cual se aliaron. Uno de ellos, -entre tantos otros como José Rivera Indarte, Juan María Gutiérrez, José Mármol, etc…-, fue Bartolomé Mitre, hecho poco conocido en nuestra historia.
En efecto, el antiguo Alférez de Artigas, el entonces Coronel Eugenio Garzón recomienda a otro discípulo dilecto de Artigas, el Presidente General Manuel Oribe, la persona de Bartolomé Mitre pasando éste a revistar como soldado de Oribe.
CORVALÁN MENDILAHARSU manifiesta que “…Bartolomé Mitre se presentó, junto con otros compañeros, en el fuerte San José el 4 de diciembre de 1837. Incorporándose al ejército constitucional del general Oribe para combatir la revolución que encabezaba el general Rivera, con Lavalle y el unitarismo porteño. Mitre fue recomendado por el Coronel Eugenio Garzón, y el coronel Acuña lo incorporó como soldado distinguido: el 15 de enero de1838 empezó Mitre a percibir en ese carácter el sueldo de ocho pesos mensuales. Casi de inmediato pasa Mitre a revistar provisoriamente como dragoneante de abanderado y desde entonces percibe el sueldo de veintitrés pesos, hasta el 12 de febrero del mismo año, en que el general Oribe, presidente constitucional, decreta los siguientes ascensos: "Abanderado de la brigada de artillería, Enrique de Vedia; para alférez, al sargento Pedro Gómez, y para subteniente al soldado distinguido Bartolomé Mitre. Y siempre por recomendaciones del Coronel Eugenio Garzón, el 18 de junio de 1838 obtiene Mitre el puesto de abanderado de la brigada de artillería. Y el 16 de agosto siguiente, por orden del Presidente general Oribe, pasa al Estado Mayor, desempeñando las funciones de ayudante de la presidencia. "El subteniente Mitre acompañó al general Oribe, presidente constitucional basta su renuncia y emigración a la Argentina. Pero al producirse ésta, permanece en Montevideo, y triunfante Rivera, se le pliega de inmediato".
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Fuentes: CORVALÁN MENDILAHARSU, Julio Cesar (‘Rosas y la Poesía Rioplatense’, en el Boletín Nro.2 del Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas-Año 1944-Pag.52/56)

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miércoles, 1 de abril de 2020

(De Pluma Ajena) ROTARY CLUB (Por Alberto J.Bondesío)



                                                                   ROTARY CLUB
                                                            Por Alberto José Bondesío
                                             


                                                  Paul Harris fundador del Rotary International.


El Rotary Club, asociación de hombres, preferentemente de negocios y profesionales, que se proponen moralizar y mejorar los espíritus contribuyendo a la paz universal mediante la práctica de una moral sin dogmas y de un laicismo y naturalismo absolutos, es la masonería internacional esparcida por todo el mundo, como noviciado de la Orden, para probar, ensayar y conquistar adeptos.
Sus jefes son elegidos por los masones residentes en la ciudad norteamericana de Evanston, Illinois, cerca de Chicago, sede del organismo central.
Su nombre surgió de la costumbre de celebrar las reuniones del primer club por “rotación” en los distintos despachos de los socios fundadores.
El “mallete”, distintivo del venerable maestro de la logia masónica, es también el distintivo del presidente del club rotario; y la bandera blanca de los masones es el emblema de los rotarios, que han sustituido en ella el águila de dos cabezas por la rueda dentada.
Fue fundado el Rotary Club, o Círculo de la Rueda Dentada, el 23 de febrero de 1905 en Chicago por el abogado masón Paul Harris, estableciéndose en nuestro país el 8 de noviembre de 1919. Todos sus primeros miembros fueron masones, y hoy en día muchos masones son socios del Rotary como rotarios de la masonería.
Manifestó el fundador: “Nuestro plan hace caso omiso de todo credo y glorifica los hechos. Rotary está abierto a protestantes, católicos, judíos, musulmanes, cristianos, budistas y ateos. ¿Vamos a ser retrógrados, o debemos ir adelante con el progreso de los tiempos?.
El hacer caso omiso de todo credo y glorificar los hechos es uno de los postulados fundamentales de la masonería.
Expresado en otras palabras significa: racionalismo en doctrina, naturalismo o laicismo en moral e indiferentismo absoluto en religión.
En mayo de 1936 el Gobernador del distrito 63 manifestaba respecto a la religión: “ni siquiera debemos acordarnos de ella”.
Por otra parte el rotario William Mayer afirmaba en México que “todos y cada uno de los rotarios deben desterrar de sus mentes los prejuicios de religión y de nacionalidad”.
En 1944 el rotario argentino Dr. del Forno aseguró que “la moral sin dogmas forma la conciencia del Rotary”.
De estas declaraciones podemos inferir que para un rotario es muy fácil hablar de tolerancia religiosa en su propaganda laicista; pues, si en nada cree, todo para él resulta la misma cosa.
Por demás reveladoras resultan las palabras del rotario argentino Salvador Díaz Moreno quién afirmaba: “al Rotary no le interesa la religión ni los dogmas revelados; ni dioses, ni tampoco los santos. El Rotary vive de la realidad del presente; pero en sus entrañas se gesta una “nueva religión laica” de la amistad. El porvenir dirá si tendrá o no su Olimpo”.
El masón español Pérez Torreblanca decía en la Asamblea de la Masonería Simbólica de España: “Por sus orígenes los clubes rotarios cumplen una función internacional muy parecida a la masónica, aunque la limitación de sus fines los coloque en la situación de hermanos menores de nuestra Orden. La masonería debe colaborar en este movimiento para que no se desnaturalicen sus fines primordiales. El movimiento rotario, condenado por la Iglesia y perseguido por los obispos, merece una simpática consideración, e incluso el apoyo de integrarlo allí donde las posibilidades masónicas lo permitan”.
Cabría, luego de todos estos testimonios mencionar aquello de que “a confesión de parte relevo de prueba”.
El Episcopado español en pleno, a mediados del siglo XX condenó en forma expresa al Rotary Club.
El que fuera primado de Toledo, Monseñor Segura y Sáenz escribía en una pastoral: “El Rotary hace profesión de un laicismo absoluto y de una indiferencia religiosa universal, intentando moralizar a los individuos y a las sociedades con total prescindencia de nuestra Santa Madre la Iglesia Católica. Mientras predican una moral sin religión para llegar a la paz universal, ocultan, bajo un aspecto comercial, recreativo, filantrópico, pedagógico, neutral, pero siempre laico, la negación de la moral verdadera y de la verdadera religión, que tratan de sustituir con una religión que no es la de Jesucristo”.
En la Resolución Nº 87 del Episcopado Argentino (no derogada hasta el presente) ordena lo siguiente: “Deben nuestros fieles andar muy cautos en dar su nombre y apoyo a asociaciones de carácter internacional con principios doctrinarios opuestos a las enseñanzas de la Iglesia y con gobierno sustraído a toda dirección e influencia de la misma. Entre esas asociaciones se puede incluir con justicia al Rotary Club”.
El Santo Papa Pío XI  decía en su encíclica Mortálium ánimos del 6 de enero de 1928 al referirse a todo sistema ético que no se base en los principios cristianos: “..las tentativas de acuerdo en este terreno, no pueden, en ninguna manera, obtener la aprobación de los católicos, puesto que están fundadas en la falsa opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, igualmente buenas. Cuantos sustenten esa opinión poco a poco vienen a parar en el naturalismo y ateísmo”.
L’Observatore Romano, órgano oficioso de la Santa Sede hacía referencia en uno de sus números al “carácter antirreligioso y anticatólico del rotarismo”.
La Santa Sede, respondiendo a la consulta de los Obispos, lo prohibió terminantemente para todos los clérigos en su “non éxpedit” del 4 de febrero de 1929 y luego Pío XII  repitió tal prohibición el 11 de enero de 1951, añadiendo para los fieles en general  una exhortación, en la cual les aconseja que se cuiden de pertenecer a sociedades condenadas por la Iglesia, o simplemente sospechosas, a tenor del canon 684 del Código de Derecho Canónico.
Pablo VI en “Insegnamenti di Paolo VI”, III, Vaticano 1965 (867-868) manifiesta su deseo de que los clubes rotarios “sin cambiar su estilo y su programa, de la misma manera que es seria y elevada la expresión cultural y científica, mantengan una actitud respetuosa ante los valores espirituales y religiosos y no quede marginado el maestro de la Humanidad, Cristo Señor nuestro”.
La “invocación” que abre todas las reuniones de los rotarios ofrece una muestra de esta marginación. En ella está latente el deísmo, típico de la masonería regular ya que en su escueta mención a “Dios”, también en las regiones de mayoría cristiana, parece recoger la insistencia masónica en lo común a todas las religiones y en la igualdad de todas ellas, al menos en la vertiente pública. Lo específicamente cristiano o de cualquier otra religión queda así recluido en el foco interno de la conciencia individual o dentro de sus templos.
Estos importantísimos documentos al día de la fecha siguen teniendo vigencia habida cuenta que no ha sido emitido por el Vaticano nada en contrario.
En el año 1964 decía el masón W.Godward que la Masonería y el Rotary compartían por caminos diferentes los mismos objetivos.
En el año 1975 el rotario Juan Di Filippo (Rotary Club Rosario Norte) reconocía que solamente algunos rotarios y masones tenían acceso al conocimiento sobre el  estrecho vínculo que unían a ambas instituciones.
El célebre pensador inglés Chésterton la define como: “una organización sin alma, desprovista de toda dignidad espiritual. El compañerismo rotario no tiene nada de cristiano y su teoría de la propia suficiencia es la más negra de las modernas herejías. El hombre no se basta a sí mismo, debe apoyarse en Dios; y el rotarismo prescinde de toda idea divina en las relaciones humanas. La hermandad de los hombres necesita de la paternidad de Dios. Cuando se suprime o evita la creencia en lo sobrenatural, como hace el Rotary…….”.-
Cuando el fundador del Rotary afirmaba que “Nuestro plan hace caso omiso de todo credo y glorifica los hechos” es importante para nosotros, los católicos, tener muy presente lo que el Santo Padre Juan XXIII escribiera en su encíclica Pacem in terris: “La Iglesia, a través de la historia, ha condenado repetidas veces los errores que pretendían reducir la actividad social al ámbito puramente material, y ha enseñado que la sociedad humana tiene que ser considerada, ante todo, como una realidad de orden principalmente espiritual”.
Anteriormente y en línea con este pensamiento había escrito el Santo Padre Pío XI en su encíclica Quadragesimo anno: “Según la doctrina cristiana, el hombre dotado de naturaleza social ha sido puesto en la tierra para que, viviendo en sociedad y bajo una autoridad ordenada por Dios, cultive y desarrolle plenamente todas sus facultades para gloria y alabanza de su Creador; y cumpliendo fielmente los deberes de su profesión o de su vocación, sea cual fuere, logre la felicidad temporal y juntamente la eterna”.-
En el Rotary el tema religioso está dejado de lado siguiendo los postulados de su fundador….es por ello que todo credo es aceptado habida cuenta que ninguno importa…todos son iguales.
Un católico no debe ni puede aceptar alegremente esta conducta rotaria, no debe ni puede al decir de José María Pich (en su obra “La sal de la tierra” edit. Rialp) hacer que “la fe y la vida estén separadas en su persona dando con ello lugar a un falso cristianismo, un cristianismo descarnado y sin vida….ello es producto de un ambiente descristianizado en el que se ha ido perdiendo todo ideal espiritual, toda idea del sentido real, humano y divino, de la vida.”.
Escribía J. Escrivá de Balaguer en su obra Camino: “Qué afán ponen los hombres en sus asuntos terrenos…..cuando tú y yo pongamos el mismo afán en los asuntos de nuestra alma tendremos una fe viva y operativa….”.
La tibieza y la falta de un compromiso auténtico y profundo con Cristo hacen que muchos católicos crean que se puede por un lado llevar adelante una vida de “cumplimiento” (“cumplo” y “miento”) en el seno del catolicismo y a su vez ser protagonistas en una institución que pone en un mismo plano de igualdad a la Iglesia Católica con todas las demás incluyendo a los ateos.-
Es muy preocupante el hecho que algunas instituciones católicas tengan respecto al Rotary una actitud ambivalente manifestada en el hecho de que miembros que pertenecen a ellas sean figuras prominentes en esta organización internacional sin que se tomen los recaudos necesarios para paliar esa triste situación.
Creo, sinceramente, que la razón de ello pasa fundamentalmente por el casi nulo conocimiento que se tiene sobre la misma….y agregaría por el poco interés en tenerlo.
Se convierten estas instituciones religiosas en funcionales a los supremos objetivos del Rotary….descristianizar a la sociedad…..
El escritor católico Armando Tonelli en su obra “La verdad sobre Rotary” (agotada pero se puede acceder a ella por Internet) en varios capítulos va desgranando toda la trama respecto a Rotary y la posición de la Iglesia Católica para con ella.
Una alta jerarquía de la Iglesia Católica al ser consultada sobre qué posición debería tomar un católico sobre el Rotary contestó que dependía ello de lo que definiere el obispo de la diócesis a la que el fiel perteneciera.
Pobre respuesta…..implicaría aceptar que según la opinión de un Obispo el Rotary es bueno o malo. ¿Qué pasaría con la feligresía que teniendo un Pastor con opinión favorable fuese cambiado por otro que la tuviera en contrario?...
Aquí también cabría adjudicarle  esta respuesta al desconocimiento…es por cierto una actitud de tibieza ante un asunto importante.
Es curioso observar cómo algunos católicos miembros de Rotary manifiestan no estar de acuerdo con las afirmaciones del fundador de la institución y menos aún con los testimonios de Conferencias Episcopales y escritos y confesiones de prominentes masones y rotarios.
Creen  muchos de ellos que la misión trascendente de Rotary pasa por la filantropía  y la generación de buenas relaciones entre sus asociados….evidentemente no han profundizado y meditado sobre conceptos que son propios de la institución que, al menos para los católicos, deberían ser inaceptables.
Se puede “explicar” esta actitud desde el desconocimiento respecto a la propia institución a la que pertenecen o ya bien a otros intereses personales.
Publicado por Blog de Historia Argentina e Hispanoamericana en jueves, enero 24, 2013 

(De Pluma Ajena) BRIG.TOMÁS BRIZUELA, OTRO TRAIDOR A LA NACIÓN (por Adolfo Saldías)