martes, 3 de agosto de 2021

‘DICTADURA’ NO ES SINONIMO DE ‘TIRANÍA’


 ‘DICTADURA’ NO ES SINONIMO DE ‘TIRANÍA’



Usualmente se ha usado –en forma errónea- como sinónimos ‘Dictadura’ y ‘Tiranía’, cuando ambos términos no solo no describen o nombran un mismo sistema de gobierno sino que en realidad son diametralmente distintos.

Ya hemos hablado de sus disímiles significados en otro trabajo más amplio donde otros autores han marcado sabiamente las diferencias.

Uno de ellos Ernesto QUESADA para el cual en el fondo las dictaduras no son de su agrado, en carta al escritor y político peruano Ricardo Palma el día 4-10-1898 le dice que él cree que… “Las dictaduras no siempre son condenables, ni forzosamente degeneran en excesos o en crímenes: un dictador no es, propiamente, más que un presidente con poderes más extensos que la generalidad, y ese régimen puede ser perfectamente constitucional, cuando está establecido en las leyes de un país y funciona honestamente”.

Aunque luego, yerra los conceptos de ‘Dictadura’  y ‘Tiranía’ entendiendo que un dictador y un tirano son lo mismo olvidando a los clásicos que demuestran que no solo no son lo mismo sino que –justamente- la tiranía es la consecuencia necesaria de la democracia que es el endiosamiento del número, estableciendo la ‘numerocracia’ como verdad absoluta en política y que el tirano actúa en contra de los intereses públicos y a favor de los personales. El tirano, accede y se mantiene en el gobierno por imposición y contra los deseos e intereses de su pueblo.

El tirano, es una persona que es un intruso en el ejercicio del gobierno y que no ordena al bien común la multitud que le está sometida sino al bien privado de él mismo” (Santo Tomas de Aquino).

En cambio, la Dictadura, como forma de gobierno, tiene como base la toma de las riendas de un gobierno por una persona que se hace visible, protegiendo  el bien común y con el apoyo  legal de la gente que le da la suma del poder, haciéndose responsable -el dictador- del éxito de su gestión, muchas veces a costa de su vida si se equivoca. El dictador es consecuencia de una necesidad expresada por el pueblo cansado de la anarquía en un momento de nuestra sociedad y permanece en el gobierno mientras el pueblo le brinda su apoyo al cuidado de los intereses públicos, políticos y económicos.

Así Rosas todavía en Southampton en una entrevista que le realizara el escritor chileno Vicente Pérez Rosales, le dice que la única forma de vivir en paz, los argentinos, es bajo un gobierno absoluto.

Rosas recibió las facultades extraordinarias a través de leyes sancionadas por la Legislatura de la Provincia y ratificadas luego por un plebiscito en 1835, es decir, una dictadura legal, mientras que sus oponentes Unitarios, como el Gral. Paz, Lamadrid, etc. tenían también las facultades extraordinarias pero no por leyes emanadas de plebiscito alguno sino por la fuerza luego de haber tomado el gobierno de las provincias del noroeste, a fuerza de matanzas y ejecuciones sin el menor apoyo popular. Esto se ha olvidado y no se ha enseñado en las escuelas.

Entonces queda acreditado que los Unitarios causaron –con el fusilamiento de Dorrego, para comenzar- la aparición de gobiernos fuertes como el de Rosas, pedidos y anhelados por nuestro pueblo. De allí la diferencia entre ‘Tiranía’ y ‘Dictadura’.

En tal sentido, la ‘Dictadura’ es un método de gobierno, un sistema de gobierno, pero legal que existe con el beneplácito de la población. La ‘Tiranía’ no tiene sustento legal y se impone y se sostiene por la mera fuerza.

Rosas fue un Dictador pues tuvo en las Facultades Extraordinarias y en la Suma del Poder Público, la aquiescencia del pueblo todo a través del plebiscito.

Dermidio GONZALEZ, escritor de la provincia de Corrientes nos ilustra diciendo que …"El general Rosas fue el primer mandatario argentino que inició la unidad de la familia argentina, en una confederación de provincias. Antes de la iniciativa del tratado del litoral de 1831, cada estado pugnaba por su independencia. Las provincias del Río de la Plata, se dislocaban, se desunían en diversidad de tendencias y ambiciones políticas. En este sentido, la condición social argentina hizo surgir la personalidad de Rosas como un símbolo, como una bandera necesaria como un estandarte incontrastable, cuyo propósito era secundar la acción emancipadora de Mayo”.

Y la Democracia, instrumento nefando de la ‘Tiranía’, es bien analizada en su teoría y su praxis por el Prof. Antonio CAPONNETTO en especial y respecto a la falsía de la llamada Democracia y su tiranía idolátrica que ella representa en su obra ―’La Perversión Democrática’― donde desgrana y analiza el nudo del mal, lo maquiavélico que representa la llamada Democracia y el ocaso de las civilizaciones occidentales.

Allí claramente se pone sobre la mesa el pensamiento de los griegos en el sentido de que la Democracia es forma impura de gobierno y corrupción de la República.

Ya PLATÓN en ’La República’ afirmaba basándose en su actualidad que la Democracia era una de las formas ilegítimas de gobierno, como clarísimamente se afirma, en una forma gubernamental signada fatalmente por la tiranía del número, por el desgobierno de la muchedumbre, por el desenfreno de las libertades, por el incremento de los oclócratas y de los demagogos.

En nuestra sociedad se ha divinizado cada vez más a la Democracia, pero el fin de la sociedad –como dice CAPONNETTO- ―no es la Democracia sino el BIEN COMÚN. Si un gobierno democrático no logra este fin no es un buen gobierno. Ahora, yo me pregunto y pregúntese quien esto lea: ¿Ud. conoce algún gobierno democrático que lo haya logrado?

Con la aparición de la llamada Democracia, la tiranía del número y el anonimato amordazan y oprimen a los ciudadanos volviendo irresponsable tanto a los electores de sus elecciones como a los elegidos.

Siguiendo al autor citado el mismo nos dice, trayéndonos un triste recuerdo, que en el primer sufragio universal de la historia los electores eligieron a Barrabás y crucificaron a Jesucristo.

“La vergüenza y la inmoralidad es el sufragio universal, y la ideología ruinosa que lo sustenta, fruto del igualitarismo amorfo y de la cuantofrenia más aborrecible. La vergüenza es plegarse a la parodia sufragista, al totalitarismo de las mayorías arrebañadas por la propaganda, a la enfermiza compulsión por optar cuando no hay bienes sino males mayores y crecientes……La vergüenza e inmoralidad ―es adherir al condenado constitucionalismo moderno insalvable en nuestra Constitución del 53 con sus sucesivas reformas, a convalidar la representación partidocrática monopólica y excluyente…―La aberración es admitir que la legitimidad de origen de un gobierno depende de la adición discorde, anónima e indiscriminada de las individualidades, homologadas todas rastreramente en el principio cuántico de que un hombre es igual a un voto. Es, en suma, alimentar la funesta tiranía del número, que hasta el mismo Borges, en renombrada chanza, llamó ―abuso estadístico”.

Finaliza Antonio CAPONNETTO a modo de epitafio sobre la Democracia: “No es que hoy en día las llamadas Democracias son falsas Democracias porque se terminan convirtiendo en tiranías del número, sino justamente se convierten en esto porque son genuinas Democracias

Las Democracias intrínsecamente son la tiranía del número, el despotismo de las muchedumbres anónimas e ignorantes de la 'res publica'.

Porque en la ‘Democracia’, las formas son su esencia.

‘Tiranía’ fue la que se produjo por parte de los Unitarios a contrapelo sus actos de todo lo que significara defensa de los intereses de nuestra patria, derrocando a un gobierno legítimo en su forma y en su sustancia.

Durante muchos años y también luego de Caseros se sucedieron, en todo el país como se dijo, muertes, degollamientos, violaciones, fusilamientos, cacerías, incendios, robos, confiscaciones y juicios sin posibilidad de defensa alguna a muchos federales criollos y ríos de sangre corrieron a lo largo y ancho de nuestra nación, entre ellos muchos gobernadores federales (José Antonio Virasoro, el Chacho Peñaloza), por esbirros unitarios sedientos en sangre, en una tiranía que no tuvo parangón en nuestra historia (Mitre, Sarmiento, Aberastain - a su vez asesinado por los porteños en 1861 lo que demuestra una vez más que la revolución Unitaria se devora hasta sus propios soldados-, Carlos Tejedor, Gral.Paz, Julio Roca, Juan Andrés Gelly y Obes, Agüero, Juan Cruz y Florencio Varela, Valentín Alsina, Deheza, Manuel Hornos, Benjamín Virasoro, uruguayos como Andrés Lamas, Garzón y Rivera).

Traidores supuestamente Federales como J.J.Urquiza, Santiago Derqui, los Hnos. Madariaga, Pastor Obligado, Rufino de Elizalde, Gral. Mariano Acha, Gregorio Aráoz de Lamadrid, Pedro Ferré, etc y por procónsules mercenarios uruguayos como Miguel Arredondo, Ignacio Rivas, Venancio Flores, Ambrosio Sandes, Wenceslao Paunero, Rafael Irrazabal, que con su triste fama hicieron un raid de sangre y fuego durante algunas décadas en el interior del país en sus correrías, masacrando a centenares de argentinos bien nacidos donde supuestamente la Constitución Nacional iba a dar seguridad jurídica a todos...

Ya Rosas había dicho al periodista chileno Salustio Cobo en el año 1860 en una entrevista que el Restaurador había concedido al referido: “―Eso que llaman Derechos del Hombre no engendra sino la Tiranía-“.

Bueno, entendemos que nuestra sociedad nacional ayer como hoy, anárquica, sujeta a los unitarios liberales ideólogos de antaño como hogaño, con un desquicio social inmerso en un estado de descomposición absoluto es un escenario ideal para la aparición de una nueva y sana ‘Dictadura Nacional’ que ponga orden y “venga a mandar” como dice José Hernández en su ‘Martín Fierro‘ pasando la escoba a tanto iluminado con ideas afrancesadas y disolutas de nuestra soberanía.

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FUENTES

CAPONNETTO, Antonio ( ―La Perversión Democrática ― -Ed.‘Santiago Apóstol‘-2007),.-

GONZALEZ, Dermidio T. (“El Hombre” 1906- citado en el periódico ‘El Restaurador’ Año II - N° 8 - Septiembre 2008)

MONTORO GIL, Gonzalo V. (‘El Empirismo Organizador Como Base Para La Restauración De La Soberanía Nacional’- El Mensajero de la Confederación Argentina – Febrero 2019)

https://elmensajerodelaconfederacionargentina.blogspot.com/2019/02/el-empirismo-organizador-como-base-para_27.html- fEBRERO 2019

PLATÓN (―La República‖- Editorial Juventud -3 Ed- Año 2000).-

QUESADA, Ernesto  (“La época de Rosas”, en ARANA, Enrique (h), Cinco Estudios Sobre Rosas’ - Ed. Instituto Panamericano de Cultura-1954.-Pags.60, 61, 73, 107, 112, 113, 119, 120, 124, 148, 156, 158, 160, 180, 181, 191)

QUESADA, Ernesto  (“Epílogo de La época de Rosas, Buenos Aires’- Facultad de Filosofía y Letras, 1923”).

 

 


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